miércoles, 20 de julio de 2011

Sentirse bonita

A veces cuando leo cosas en Yahoo Respuestas, que es un verdadero agujero negro alejado de la mirada de la madre Ortografía (y nos pasa también a veces en Arrb), me da mucha pena cómo cargamos con tantas cosas.

Muchas veces se nos mide por bonitas, no por nuestra capacidad. Las mujeres más aplaudidas, las que aparecen en las noticias lo son casi siempre por bellas, no porque sean inteligentes o exitosas. Y las modelos con las que nos comparamos son todas mucho más altas que yo, tienen una piel perfecta, una sonrisa impecable, las manos blancas y de dedos largos, piernas interminables, un cuerpo sin un extra de grasa (aunque a veces se pasan, la verdad).

¿Cómo puede una mujer normal sentirse bella así? ¿Cómo es posible vivir sin desear cambiar nada?

Pues yo no lo sé, porque siempre ha habido algo que me gustaría cambiar. Es divertido que nunca ha sido lo que la gente siempre ha creído: mi gran cicatriz. ^_^ Siempre he querido cambiar mis rodillas, el color de mis dientes (aunque ahora me da miedo un blanqueamiento, Xavier de los dientes perfectos no podía más de dolor cuando se hizo uno), mis muslos gordos, el michelín de la tripa.

A pesar de eso, y supongo que es un signo del envejecimiento, finalmente a mis 34 años, he sido capaz de mirarme al espejo y genuinamente, de verdad, verme bonita a mí misma. No es una cosa banal, durante 33 años y medio creí que sería imposible.

No sé si sobreviviré sin complejos a envejecer, y en mi negocio actual, eso puede transformarse en una obsesión, cuando no podemos dejar de pensar en la arruga que se forma al sonreír o los pómulos que empiezan a caerse.

Pero supongo que en realidad no importa, porque aunque me haya tomado 34 años, finalmente me he encontrado en el espejo y ya puedo dejar de escribir acerca de lo que hay al otro lado de él.