A la doble moral

Según el señor Rouco, cardenal, estoy excomulgada por apoyar las leyes a favor del aborto. La verdad me parecería magnífico, si no supiera que estos señores son tan sinvergüenzas que igualmente me contarán cuando vayan a exigir que los Gobiernos legislen según sus ideas o cuando hacen propagandas en la tele pidiendo que se les dé un poquito en la recaudación de impuestos. Menos cuando tengan que pedir plata proporcionalmente al número de fieles registrados.

Vaya falsedad...

Solución a 'node/add' vacío en Drupal

Después del upgrade de Drupal 5 a 6 resultó que mi página node/add, 'Create Content' (¿Crear Contenidos?), aparecía completamente vacía. Para mí no era un gran problema porque en el menú navigation seguían apareciendo los enlaces a las correspondientes páginas node/add/foo, así que aún era posible crear nuevas páginas. Además uso más el menú, es más rápido, mucho más ahora que usa jQuery (que creo será mi biblioteca javascript preferida) para desplegarse y mostrar los submenus con un simple click. El problema vino cuando un usuario avanzado me dijo 'es que no tengo permisos, la página de creación me aparece vacía'.

Después de mucho buscar por las páginas de Drupal había dos candidatos, ambos relacionados con la tabla menu_links.

La primera cosa que podía ser era que el plid de todos los enlaces que deberían aparecer listados en node/add tenía que ser igual al mlid de node/add. Sí suena a chino, pero mlid es el identificador unívoco de cada menú item, mientras que plid es el identificador de su padre -si lo tiene; si no es 0-. Entonces lo que dije es que debemos asegurarnos que todas las entradas con un router_path parecido a node/add deben tener como parent_id el identificador de node/add. Por desgracia, en mi tabla todo estaba bien y 'Create Content' siguió vacía.

La segunda idea finalmente fue la solución: solo debe existir un registro en menu_links en que router_path = 'node/add'. Yo tenía 5. La solución fue corregir todos los registros que deberían apuntar hacia node/add/foo y que solo quedase un registro como este (hay más campos en la tabla, yo solo muestro acá los que me interesan):
link_title     | menu_name  | mlid | plid | router_path
---------------+------------+------+------+--------------
Create content | navigation | n | m | node/add
No entiendo todavía cómo puede esta tabla haber estado mala y al mismo tiempo el menú Navigation haber estado bien. Pero la complejidad de Drupal es tal, que por más que leo y leo, no termino de entender.

Ojalá que les ayude a ustedes si se encuentran en la misma situación.

Mutis

Llevo un buen par de semanas en silencio. No tengo ganas de escribir. Solo hay una cosa peor a que se haya muerto Colotito y es que me parezca tan irreal. Creo que he estado mucho mejor que cuando murió Silvestre por la estúpida razón de que me es del todo imposible creer que en realidad ya no volveré a ver a Bebesín, como le llamaba Xavier. Estando tan lejos, donde Coloto nunca vino, nada cambió con su muerte: por eso tengo esta terrible sensación de incredulidad. Pero al mismo tiempo sé qué es lo que pasó y es como sufrir dos veces.

En todo caso, sí sé cuándo lo pasaré más mal: cuando vaya a Chile. Tengo miedo de entonces. Pero nada puedo hacer.

¿Por qué somos tan ladrones los chilenos?

Resulta que quiero irme de vacaciones a un departamento amoblado. No es que seamos mal agradecidos, pero la vez anterior dormimos en pasillos/livings, en camas de una plaza y media (no estamos acostumbrados a dormir juntos, acá lo hacemos en dos camas de una plaza), en el suelo sobre un colchón metido apenas en una pieza chica. Es decir, incómodos a más no poder y sin privacidad alguna. Y yo eso no lo quiero más, así que estoy buscando en avisos clasificados y páginas web departamentos amoblados en La Reina, Macul, Ñuñoa y Providencia. Esas son las comunas que le interesan a Xavier, que tendrá que ir a la U a trabajar. A mí me parecía que el centro también era un buen sitio, más cerca de mi mamá, pero a Xavier le parece espantoso irse allí. Y aquí me topé con esa tan famosa 'viveza chilena', que en lenguaje simple y claro es sinvergüenzura.

¡Los departamentos por mes valen 600 lucas y ni siquiera tienen internet! Eso sin contar con que son verdaderas ratoneras de 40 m². En una página web vi un aviso por CLP $280.000 y cuando le escribo al anunciante, me dice que el arriendo son entre CLP $600.000 y CLP $700.000. ¿Se cree que soy tonta, que no vi el aviso? Nuestro caracter nacional de pillos ladrones se nos sale en estas cosas. Según Google, esos CLP $600.000 equivalen a 767€, que es el valor de un arriendo acá, de esas mismas ratoneras, las que llaman estudios. ¡Pero Santiago no es SanSe! Estos se creen que los que arriendan esas cosas son billetudos además de imbéciles, para pagar en Santiago un arriendo mensual que te cobrarían en la ciudad más cara de España.

Qué rabia me da. Y luego nos quejamos de la fama que tenemos.

La Comunidad Europea solo sirve para burocracias

Hace poco Xavier me decía que al final de cuentas las leyes europeas solo sirven para que la gente no pueda sacárselas de encima con facilidad. Por ejemplo, la ley que cambia la hora afecta a toda Europa, así que para derogarla tienen que ponerse todos de acuerdo. En este caso no es sino una tontería, pero ¿qué pasa con la ley de las 'descargas'? La aprobación del paquete Telecom es una muestra de cómo la unión de los países no es más que una excusa para poder robarnos y (por qué no decirlo), huevearnos a todos sin que podamos defendernos fácilmente. Europa es entonces el sueño de los burócratas.

Y esa manga de ladrones y sinvergüenzas que son los legisladores acaban de aprobar en España la aplicación de una ley comunitaria que permite a los comerciantes cobrar comisiones por pagar con un 'instrumento específico' (es decir, pagar con tarjeta vs con efectivo). Estas comisiones son en realidad un cobro que hacen los bancos a los comerciantes (me imagino que por colocar los aparatitos para leer las tarjetas y blabla) y que ahora los comerciantes podrían traspasar a nosotros (como si no lo hubieran hecho ya).

Y luego dicen que somos desconfiados de los políticos.